miércoles, 5 de octubre de 2016

MENÚ DE OCTUBRE

Recomendaciones iniciales



La salud y el bienestar, son el presente y futuro, de la población en edad escolar, están profundamente condicionados por el tipo de alimentación recibida, como apunta la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Iniciativa global de salud en la escuela, el centro educativo, y aún más el comedor escolar,  es un espacio significativo para la adquisición de conocimientos teóricos y prácticos sobre salud y nutrición por la cantidad de tiempo que permanecen los niños y niñas en él y puede convertirse en uno de los pilares básicos en la prevención de la obesidad, incidiendo sobre la modificación de los hábitos alimentarios inadecuados que están instalándose en la sociedad actual.
El menú escolar de niños y niñas del colegio Antonio Robinet ha sido revisado y mejorado siguiendo las recomendaciones que establece la Consejería de Sanidad de Cantabria y La ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Así se ha diseñado un menú equilibrado nutricionalmente y organolépticamente atractivo y con un tamaño adecuado de las raciones para cada edad, que busca además una Educación para la Salud,  una socialización afectiva en el entorno del comedor. Se persigue disminuir el riesgo de obesidad, malos hábitos alimentarios, presentes en nuestra sociedad actual, evitar riesgos nutricionales, para ello se va a potenciar el consumo de verduras en distintas presentaciones, frutas, legumbres y pescado, siendo éstos los grupos de menos consumo por parte de la sociedad actual. Sin olvidar las  presentaciones,  favoreciendo variedad de texturas, guarniciones saludables y preparaciones culinarias saludables.
La comida del medio día representa el 30-35% de las calorías totales en un día. Las otras 4 comidas deben completar la energía y nutrientes necesarios y la diversidad de los grupos de alimentos. Basándome en las recomendaciones nutricionales para los niños en edad escolar les ofreceré unas sugerencias para las cenas, teniendo en cuenta el menú que ofrecemos desde el colegio. Sin olvidar que es fundamental disfrutar de la cena en un ambiente tranquilo, sentados en la mesa y al poder ser sin televisión, favoreciendo la comunicación y dedicando un tiempo suficiente, ésta se ofrecerá a una hora no muy tardía,  para así favorecer el tiempo de descanso que los niños necesitan.
            Partiendo de las recomendaciones establecidas en la pirámide alimentaria de la NAOS, tanto en comida como en cena ofreceremos todos los grupos de alimentos, féculas (pasta, arroz, patata y legumbre); verduras o ensaladas; carne, más frecuencia de carne magra o blanca (pollo, conejo, pavo) y menos frecuente ternera, cerdo, cordero  o pescado, azul al menos dos veces por semana, y con la misma frecuencia que la carne o huevos, unos 3 o 4 a la semana;  Postre fruta natural, (no zumos),  (al menos dos o tres frutas al día)  o yogur),  aceite de oliva para cocinar;  sal yodada (sin abusar); pan acompañando a las comidas (dar prioridad al pan integral frente al blanco); como bebida agua en todas las comidas y a lo largo del día. 
El Desayuno y la merienda, han de ser también saludables, es decir evitaremos alimentos superfluos como serían aquellos que contengan gran cantidad de azúcar y/o grasas vegetales (palma o coco), como pueden ser las galletas, zumos, cacaos, batidos lácteos envasados, etc. Daremos por tanto prioridad a alimentos poco procesados y frescos.

Narelia Hoyos 
Dietista-Nutricionista