jueves, 17 de noviembre de 2016
miércoles, 5 de octubre de 2016
Recomendaciones iniciales
La salud y el bienestar, son el presente y
futuro, de la población en edad escolar, están profundamente condicionados por
el tipo de alimentación recibida, como apunta la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Iniciativa global de
salud en la escuela, el centro educativo, y aún más el comedor escolar, es un espacio
significativo para la adquisición de
conocimientos teóricos y prácticos sobre salud y nutrición por la cantidad
de tiempo que permanecen los niños y niñas en él y puede convertirse en uno de
los pilares básicos en la prevención de la obesidad, incidiendo sobre la
modificación de los hábitos alimentarios inadecuados que están instalándose en
la sociedad actual.
El menú
escolar de niños y niñas del colegio Antonio Robinet ha sido revisado y mejorado siguiendo las
recomendaciones que establece la Consejería de Sanidad de Cantabria y La ley de
Seguridad Alimentaria y Nutrición. Así se ha diseñado un menú equilibrado
nutricionalmente y organolépticamente atractivo y con un tamaño adecuado de las
raciones para cada edad, que busca además una Educación para la Salud, una
socialización afectiva en el entorno del comedor. Se persigue disminuir el
riesgo de obesidad, malos hábitos alimentarios, presentes en nuestra sociedad
actual, evitar riesgos nutricionales, para ello se va a potenciar el consumo de
verduras en distintas presentaciones, frutas, legumbres y pescado, siendo éstos
los grupos de menos consumo por parte de la sociedad actual. Sin olvidar
las presentaciones, favoreciendo variedad de texturas,
guarniciones saludables y preparaciones culinarias saludables.
La comida del medio día
representa el 30-35% de las calorías totales en un día. Las otras 4 comidas
deben completar la energía y nutrientes necesarios y la diversidad de los
grupos de alimentos. Basándome en las recomendaciones nutricionales para los
niños en edad escolar les ofreceré unas sugerencias
para las cenas, teniendo en cuenta
el menú que ofrecemos desde el colegio. Sin olvidar que es fundamental
disfrutar de la cena en un ambiente tranquilo, sentados en la mesa y al poder
ser sin televisión, favoreciendo la comunicación y dedicando un tiempo
suficiente, ésta se ofrecerá a una hora no muy tardía, para así favorecer el tiempo de descanso que
los niños necesitan.
Partiendo de las recomendaciones
establecidas en la pirámide alimentaria
de la NAOS, tanto en comida como en cena ofreceremos todos los grupos de
alimentos, féculas (pasta, arroz, patata y legumbre); verduras o ensaladas;
carne, más frecuencia de carne magra o blanca (pollo, conejo, pavo) y menos
frecuente ternera, cerdo, cordero o
pescado, azul al menos dos veces por semana, y con la misma frecuencia que la
carne o huevos, unos 3 o 4 a
la semana; Postre fruta natural, (no
zumos), (al menos dos o tres frutas al
día) o yogur), aceite de oliva para cocinar; sal yodada (sin abusar); pan acompañando a
las comidas (dar prioridad al pan integral frente al blanco); como bebida agua
en todas las comidas y a lo largo del día.
El
Desayuno y la merienda, han de ser también saludables, es
decir evitaremos alimentos superfluos como serían aquellos que contengan gran
cantidad de azúcar y/o grasas vegetales (palma o coco), como pueden ser las
galletas, zumos, cacaos, batidos lácteos envasados, etc.
Daremos por tanto prioridad a alimentos poco procesados y frescos.
Narelia Hoyos
Dietista-Nutricionista
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